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Guía de compra

Cómo hacer una cama para perro: con funda que se lava y a la medida de tu perro

Hacer la cama de tu perro sale en una tarde, con espuma de la que ya se vende para colchones, tela gruesa y una costura recta. Lo que separa a la cama casera buena de la que acaba en la basura son tres cosas: que la funda se quite y se lave, que la espuma sea firme y que no tenga nada que se pueda tragar. Aquí la cuenta de cuánta espuma y cuánta tela comprar según lo que mide tu perro, el paso a paso de una funda de sobre, la versión sin coser, la de madera y lo que no debes usar.

Parte de nuestra guía de camas para perros: ahí está lo que vale para cualquier perro; aquí, cómo hacerla tú, con funda que se lava y a su medida.

Un perro mestizo descansa sobre una cama casera de espuma con funda de mezclilla, junto a la máquina de coser, la cinta de medir y la tela

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Antes de comprar

Qué mirar en como hacer cama para perro

  1. Primero mídelo: nariz a base de la cola

    Antes de comprar nada, mide a tu perro de la punta de la nariz a la cola y de hombro a hombro, con él tranquilo. Con esa medida eliges todo lo demás. Una cama hecha a ojo casi siempre queda chica: la casera solo tiene sentido si le queda mejor que la de tienda.

  2. Súmale de 15 a 30 cm

    Son de 6 a 12 pulgadas para que le sobre espacio, y en esta guía usamos 25 cm para hacer la cuenta. Si duerme enroscado puedes quedarte en 15. Si duerme tirado con las patas estiradas, llega a 30. En la tabla de arriba está hecha la cuenta de espuma y tela para cinco tamaños de perro.

  3. Espuma: la de colchón, cortada a la medida

    No necesitas una espuma especial para perro. La espuma tipo cartón de huevo se consigue en tiendas de ropa de cama para personas y se corta para que entre en una funda. Se corta bien con cuchillo largo de sierra o cúter nuevo; marca con plumón, y corta en una sola pasada, no serruchando.

  4. Grueso: unos 10 cm alcanzan, doblando si hace falta

    Lo que sirve: de 5 a 10 cm de espuma, guata, almohada o colcha; lo que sea blando y doblado llegue a 10 cm. Dos capas de 5 cm dan lo mismo que una de 10 y salen más baratas. Para un perro pesado, sube el grueso: en nuestra guía de camas para perros grandes te explicamos por qué.

  5. Reutiliza un colchón, si está sano

    Una buena cama casera puede salir de un cubrecolchón de espuma viejo que iban a tirar. Se vale, siempre que la espuma no esté húmeda, enmohecida ni deshaciéndose en migas: lo que se desmorona, tu perro lo come. Si huele a humedad, no se reutiliza.

  6. Tela: gruesa y que aguante garras

    Lona, mezclilla, lana afieltrada o polar: esas cuatro son las buenas, porque la cama recibe trato duro. Con perro de pelo corto, la mezclilla se limpia mejor; con perro friolero, el polar se agradece. Una cobija resistente de segunda mano o la lona de pintor de la ferretería también funcionan, y salen baratísimas.

  7. Lava la tela antes de cortar

    Paso que todos se saltan y se arrepienten: va primero. La tela nueva encoge en la primera lavada, y una funda que ya no cierra se queda inútil. Lava y seca la tela como la vas a lavar siempre, plánchala, y hasta entonces corta.

  8. La funda de sobre: sin cierre ni botones

    La funda de sobre es dos telas que se traslapan, como las de cojín. Es la más fácil para quien apenas cose, y no lleva nada que se pueda morder. El truco: el exceso de tela forma el sobre que mantiene el relleno adentro. Para sacar la espuma, solo se abre. Calcula una vez y media el largo de la cama en la pieza de atrás.

  9. Tres pespuntes en las costuras

    La cama de un perro recibe jaloneos, escarbadas y vueltas antes de dormir. Cose una costura de 2 cm y otra adentro del margen, y pasa un acabado: las tres líneas la hacen mucho más fuerte. Usa hilo de poliéster y aguja para mezclilla si tu tela es gruesa.

  10. Esquinas en caja, para que abrace a la espuma

    Para que la funda tome forma de colchón, cose las esquinas en caja: dobla la esquina en triángulo, con la costura encima del doblez, y cose recto de lado a lado a la distancia de medio grueso de la espuma. Queda como sábana de cajón y la espuma no baila adentro.

  11. Broches sí, botones no

    Esta es la regla que te ahorra un susto: nada que quepa en su garganta. Se puede cerrar con broches de plástico o botones; en perro que muerde, mejor sobre sin nada o cierre con la cabeza escondida. Aquí no hay duda: hasta los objetos diminutos pueden causar un bloqueo o una perforación. Revisa la funda cada vez que la laves.

  12. Forro impermeable entre espuma y funda

    Si es cachorro, viejito o llega mojado del patio, cose un forro de hule o usa un protector de colchón entre la espuma y la funda. Un material impermeable hace la limpieza más fácil y le alarga la vida a la cama. La espuma mojada tarda días en secar y huele para siempre.

  13. La versión sin coser: una cobija doblada

    No sabes coser, no tienes máquina, o tu cachorro todavía muerde todo: dobla una cobija gruesa y ya. Es lo que conviene para el perro nuevo o recién adoptado: nada caro hasta saber si la va a masticar. Y si la destruye, no perdiste más que una cobija vieja.

  14. Cuidado con las almohadas de pluma

    Una almohada vieja parece relleno perfecto, pero las de pluma guardan ácaros del polvo. A un perro con alergia no le conviene. Además, la pluma se sale y se traga. Mejor espuma o una almohada de fibra sintética metida en su propia funda, para lavarla entera.

  15. Si la haces de madera: tablas nuevas y sin tratamiento químico

    La cama de madera es un marco bajo con un colchón adentro. Se ve muy bien y levanta al perro del piso. Lo importante es no usar madera vieja de obra o de patio: antes de 2004, en Estados Unidos, se trataba con arsénico, y un perro muerde lo que tiene al lado. Madera nueva, lijada, sin clavos que salgan, y barniz al agua.

  16. Por qué conviene levantarla del piso

    Cuando puedas, dale una cama cómoda levantada del suelo. Con patitas o un marco de madera de unos cuantos centímetros, el frío de la loseta no llega al perro y el aire corre abajo. Para un perro mayor, que no lo tenga que trepar: el marco debe ser bajo y sin bordes altos.

  17. Recicla: suéteres, playeras y colchas sí

    Una cama hecha de ropa vieja rellena con telas cortadas se lava entera y no cuesta nada. Lo que hay que quitar antes: cierres, botones, ganchos, y cualquier cosa de plástico. El relleno debe ir compacto, sin hilos largos que se puedan tragar. Si tu perro destroza telas, esta cama no es para él.

  18. Lávala cada semana o cada dos

    La ventaja de la casera es que tú decidiste que se lave. Lo recomendable es lavarla semanal, y cada dos o tres semanas como mínimo para controlar pulgas. Por eso conviene coser dos fundas de una vez: una puesta y otra en la lavadora. Seca bien la tela: lo húmedo hace moho.

  19. Hacerla no siempre sale más barato

    Lo honesto: si tienes que comprar todo nuevo, la cuenta sube rápido. Sale barata si aprovechas lo que ya tienes o compras de segunda mano. Haz la cuenta antes: la espuma de 10 cm es lo más caro. Si la tuya sale igual que una de tienda, compra la de tienda y dedica la tarde a pasear al perro.

Antes de ir a la tienda

Cuánta espuma y cuánta tela comprar según lo que mide tu perro

Mídelo de la nariz a la base de la cola. El largo de la cama es esa medida más 25 cm, dentro del margen de 15 a 30 cm que conviene dejar; el ancho es tres cuartos del largo y ya alcanza para que se estire de lado. La tela es para la funda de sobre de esta guía, con costuras y dobladillo incluidos. Los ejemplos de raza son orientativos: tu perro manda. Compra la tela después de lavarla o con 10 % de sobra: casi toda encoge.

Tu perro mideEspuma (largo × ancho × grueso)Tela (ancho × largo)
40 cm (chihuahua, yorkshire)65 × 50 × 5 cm60 × 160 cm
60 cm (pug, schnauzer miniatura)85 × 65 × 5 cm75 × 200 cm
80 cm (beagle, cocker)105 × 80 × 10 cm95 × 250 cm
100 cm (labrador, pastor alemán)125 × 95 × 10 cm110 × 290 cm
120 cm (gran danés, mastín)145 × 110 × 15 cm130 × 340 cm

Según tu perro

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Lo que la gente pregunta

Preguntas frecuentes

¿Cómo hacer una cama para perro paso a paso?

1) Mide a tu perro de nariz a base de la cola y súmale 25 cm. 2) Corta la espuma. 3) Lava la tela. 4) Corta las piezas con la tabla de esta guía. 5) Cose la funda de sobre con tres líneas de costura. 6) Haz las esquinas en caja. 7) Mete la espuma, y si hace falta, un forro impermeable. Una tarde, y listo.

¿Qué material es mejor para una cama casera de perro?

Espuma firme adentro, de 5 a 10 cm o doble si es pesado, y lona, mezclilla, lana afieltrada o polar afuera. Evita la pluma si es alérgico, y todo lo que se desmorone o suelte hilos largos.

¿Cómo hago una cama para perro sin coser?

Lo más sencillo es doblar una cobija gruesa. También funciona una funda de cojín grande con la espuma adentro y el sobrante doblado abajo, o una caja de madera con un cojín. Evita amarres largos, que se muerden y se tragan.

¿Cómo hacer una cama de madera para perro?

Un marco bajo de tablas nuevas, lijadas y sin clavos salidos, del tamaño de la espuma más 2 cm por lado, con una base de tablillas o triplay y patas cortas. Adentro va la colchoneta con su funda lavable. No uses madera vieja de patio ni de obra: puede traer tratamientos con arsénico. Barniz al agua, y déjalo secar y ventilar varios días antes de dársela.

¿Cuánta tela necesito para hacer una cama para perro?

Depende de su tamaño: para una cama de 105 × 80 × 10 cm, unos 95 cm de ancho y 2.5 metros de largo. En la tabla de esta guía está la cuenta para cinco tamaños, con costuras y dobladillo incluidos, y conviene comprar 10 % de sobra por lo que encoge.

¿Puedo hacer la cama con un colchón viejo?

Sí, con la espuma de un colchón o cubrecolchón si está seca, sin moho ni olor a humedad y sin desmoronarse. Los colchones de resortes no sirven: los resortes pueden salirse. Corta lo que esté sano y deséchalo si huele raro.

¿Qué hago si mi perro se comió parte de la cama?

Llama a tu veterinario aunque se vea bien, y no le provoques el vómito en casa. Hasta un pedazo chico de espuma o tela puede causar un bloqueo. Después, cambia de plan: cobija resistente o catre de lona mientras se le pasa la etapa, y más juguetes para morder.

Salud, para que quede claro: Si tu perro come tela o espuma, vomita, deja de comer o está decaído después de morder su cama, llama a tu veterinario de inmediato y no le provoques el vómito. Aquí orientamos; no diagnosticamos.

¿Todavía no sabes qué perro va contigo?

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