Lhasa Apso
Lhasa Apso · también: lhasa, apso
El Lhasa Apso es un guardia de palacio en cuerpo de peluche: se sienta con cara de juez, decide si confías o no y, cuando por fin te acepta en su corte, te hace reír con sus payasadas. En el Tíbet le decían «perro león barbado», y nadie le ha avisado que mide menos de 30 centímetros.
- Tallapequeño
- Peso5.9–6.8 kg
- Vive12–14 años
- Popularidad en México★★

Carácter
Temperamento del Lhasa Apso
Un perro pequeño del grupo no deportivo, en doce rasgos de 1 a 5:
- Energíatérmino medio
- Cariño con su familiapegado a ti
- Con niñostérmino medio
- Con otros perrostérmino medio
- Con extrañostérmino medio
- Ganas de jugartérmino medio
- Instinto guardiánguardián nato
- Adaptabilidadse acomoda donde sea
- Facilidad para entrenartérmino medio
- Ladridotérmino medio
- Reto mental que necesitatérmino medio
- Instinto de persecuciónsin dato aún
Señas particulares
Características del Lhasa Apso
- Orejas
- caídas
- Altura
- 25–28 cm
- Peso
- 5.9–6.8 kg
- Hocico
- medio
- Pelaje
- doble capa
- Largo del pelo
- largo
- Colores
- cualquier color
- Esperanza de vida
- 12–14 años
- Muda de pelocasi no suelta
- Cuidado del pelotérmino medio
Esperanza de vida
¿Cuánto vive un Lhasa Apso?
12–14 años
El rango lo pone la raza; lo que vive cada perro depende de su peso, su ejercicio, sus dientes y sus revisiones con el veterinario.
La ficha larga
Conoce al Lhasa Apso
El Lhasa Apso es un perro chico pero recio, con porte de aristócrata. Mide idealmente de 25 a 28 cm a la cruz (10 a 11 pulgadas, dice el estándar) y pesa alrededor de 6 a 7 kg. Es más largo que alto, de lomo recto, y lleva la cola emplumada enroscada sobre la espalda, al estilo de las razas tibetanas. Lo que más llama la atención es su pelo: un manto doble, pesado, lacio y denso, partido a la mitad desde la cabeza hasta la cola, que le puede llegar al piso. Detrás del fleco se asoman unos ojos oscuros que, según sus fans, son la ventana de un alma alegre. Y no te compliques con el color: el estándar acepta todos por igual.
Ese pelo no es de adorno. Es un perro de montaña en tamaño mini: el manto grueso y las almohadillas peludas lo protegían del clima extremo y del suelo rocoso del Tíbet, su hocico de largo medio le ayuda a respirar bien y su caja torácica larga le da más capacidad pulmonar. O sea, no es un perro chato.
En casa tiene aire de seriedad y actitud de rey, pero lo delata un sentido del humor de payaso y unas ganas de vivir que contagian. Es alerta y sensible a lo que pasa a su alrededor, normalmente alegre y seguro de sí, muy inteligente, encantador y leal. Con los extraños puede ser reservado o de plano desconfiado, y no es mala educación: es su chamba. Durante siglos fue el centinela que cuidaba las casas de la nobleza tibetana y los monasterios budistas, y conserva el oído fino y la sospecha del vigilante. Si alguien se acerca a tu puerta, te vas a enterar.
Ojo con los niños muy pequeños: el libro del AKC dice que tiende a desconfiar de ellos y que necesita que lo respeten. Con chiquitos, siempre con supervisión.
No es perro de sillón. Sabe ejercitarse solo: es capaz de dar vueltas a toda velocidad por el departamento para sacar la energía, entretenerse en un patio cercado o llevarte de paseo a buen paso. Le van bien los paseos diarios, y tanto como mover las patas le importa ocupar la cabeza: regálale cada día un rato de juego contigo.
Para entrenarlo, olvídate de los gritos. Es independiente, listo y observador, y responde muy bien al refuerzo positivo: elogios y premios, nunca castigos duros. Lo comparan con un niño chiquito de voluntad firme: te hace caso si le conviene hacerte caso. No le gusta repetir lo mismo mil veces y, si lo presionas o lo regañas, se pone terco como pocos. Hazlo interesante y él pone el resto.
¿Y si trabajas fuera todo el día? Aquí el Lhasa sale bien librado: el club oficial de la raza dice que suele llevarlo muy bien y que muy pocos sufren ansiedad por separación, quizá por su carácter independiente. El truco es no hacer drama: ni despedidas largas al salir ni fiesta al volver. Mientras estés fuera, déjalo en un lugar seguro, de preferencia una jaula grande o un corral, porque un Lhasa listo inventa travesuras para entretenerse.
El pelo es el precio de tanta elegancia. Si se lo dejas largo, necesita cepillado regular con las herramientas correctas y un baño al menos cada dos semanas, con buen enjuague (los restos de champú le irritan la piel) y bien seco, porque el pelo húmedo se enreda aunque esté limpio. Si prefieres el corte de cachorro, también se vale, pero igual hay que cepillarlo y bañarlo entre visitas a la estética. La buena noticia: casi no suelta pelo.
Madura despacio y envejece con gracia: conserva la cara y la actitud de joven hasta ya muy entrado en años, y vive en promedio de 12 a 14. No es un perro para comprar por impulso; pero si te late un compañero chiquito, leal, vigilante y con humor, y tienes paciencia para su pelo y su carácter, el Lhasa Apso te va a tratar como a su corte.
Vivir con un Lhasa Apso
Lo que necesita de verdad
¿Para quién es un Lhasa Apso?
Personas con paciencia, buen humor y gusto por un perro con personalidad propia. Funciona en departamento si lo sacas a pasear todos los días y juegas con él, porque necesita ocupar la cabeza. Debes entrenarlo con elogios y premios, aceptar que es independiente y desconfiado con los extraños, y darle mantenimiento a su pelo cada semana (o llevarlo a corte de cachorro). Con niños muy pequeños, siempre con supervisión. Si buscas un perro que obedezca sin chistar o que se deje apapachar por cualquiera, mejor piensa en otra raza; y si es tu primer perro, infórmate bien antes: no es raza para todos.
Cuánto ejercicio necesita
Paseos diarios o ratos frecuentes de ejercicio en un espacio cercado, y si un día no se puede salir, es capaz de sacar la energía corriendo por el departamento. Tan importante como mover las patas es ocupar la cabeza: dale juego interactivo todos los días. Se le dan el agility y el trabajo de olfato, y hay Lhasas que hasta cobran y arrean.
Qué y cómo come
Comida de buena calidad. Como suele tener la piel gruesa para sostener tanto pelo, le conviene una dieta con buen nivel de proteína y grasa; los criadores recomiendan más de 14 % de grasa. Aprovecha muy bien lo que come, así que hasta un poquito de más le puede caer mal a la panza. Puede comer croqueta seca o ligeramente humedecida; darle una o dos veces al día es decisión tuya, pero mantén siempre la misma frecuencia y el mismo horario. Cualquier cambio de dieta, platícalo con tu veterinario.
De dónde viene el Lhasa Apso
Viene de los valles aislados del Himalaya, sobre todo de los alrededores de Lhasa, la capital del Tíbet, y lleva siglos casi sin cambiar. Su trabajo era ser centinela de casa: cuidaba los hogares de la nobleza tibetana y los monasterios budistas, y desde hace siglos se le asocia con el Dalái Lama. Los colonos británicos de la India lo vieron por primera vez a finales del siglo XIX, cuando subían a las faldas del Himalaya a escapar del calor, y muchos se lo llevaron a Inglaterra, donde se escribió el primer estándar de la raza. En los años treinta, el estadounidense C. Suydam Cutting viajó al Tíbet y su correspondencia con el Decimotercer Dalái Lama trajo la raza a Estados Unidos; a finales de los cuarenta, perros criados y regalados por el Decimocuarto Dalái Lama ayudaron a establecerla allá. El AKC la reconoció en 1935.
Para presumir
Cosas que casi nadie sabe
- En el Tíbet le dicen Apso Seng Kyi, que se traduce como «perro león barbado». En el folclor tibetano, el protector del país es el mítico León de las Nieves, y los Lhasa son sus representantes en la Tierra.
- Su nombre es su domicilio: Lhasa es la ciudad sagrada del Tíbet y «apso» quiere decir «perro de pelo largo».
- En su tierra, recibir uno de regalo era un gran honor. A Estados Unidos llegó gracias a las cartas entre un viajero estadounidense, C. Suydam Cutting, y el Decimotercer Dalái Lama.
- El AKC lo aceptó en 1935 dentro de los terriers; en 1957 lo pasó al grupo No Deportivo, reconociendo que su herencia es otra.
- A los cachorros a veces no les salen los dientes antes de las 8 a 12 semanas, y como aprenden a medir la mordida con su mamá y sus hermanos, los buenos criadores los entregan más tarde que en otras razas.
- Hay Lhasas certificados como perros de terapia que trabajan en hospitales, asilos, universidades y hasta cárceles.
Texto editorial de Lord Chucho, escrito a partir de sus fuentes. La salud va aparte y con más cuidado.
Guías de compra
Qué comprarle a un Lhasa Apso
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Lo que le daríamos a Choco
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Lo que la gente pregunta
Preguntas frecuentes sobre el Lhasa Apso
¿Cuánto mide y cuánto pesa un Lhasa Apso?
Un Lhasa Apso adulto mide 25–28 cm a la cruz y pesa 5.9–6.8 kg.
¿El Lhasa Apso necesita mucho ejercicio?
El Lhasa Apso tiene 3 de 5 en «Energía»: a la mitad de la escala. En esa escala, 1 es «de sillón» y 5 es «maratonista».
¿El Lhasa Apso es bueno con niños?
El Lhasa Apso tiene 3 de 5 en «Con niños»: a la mitad de la escala. En esa escala, 1 es «mejor sin niños» y 5 es «excelente». Aun con un 5, ningún perro se queda solo con niños chiquitos: eso le toca al adulto.
¿El Lhasa Apso se lleva bien con otros perros?
El Lhasa Apso tiene 3 de 5 en «Con otros perros»: a la mitad de la escala. En esa escala, 1 es «lobo solitario» y 5 es «alma de parque».
¿El Lhasa Apso es fácil de entrenar?
El Lhasa Apso tiene 3 de 5 en «Facilidad para entrenar»: a la mitad de la escala. En esa escala, 1 es «negocia cada orden» y 5 es «aprende al vuelo».
¿El Lhasa Apso ladra mucho?
El Lhasa Apso tiene 3 de 5 en «Ladrido»: a la mitad de la escala. En esa escala, 1 es «casi mudo» y 5 es «avisa de todo».
¿El Lhasa Apso es buen perro guardián?
El Lhasa Apso tiene 5 de 5 en «Instinto guardián»: guardián nato. En esa escala, 1 es «no es guardián» y 5 es «guardián nato».
¿El Lhasa Apso suelta mucho pelo?
El Lhasa Apso tiene 1 de 5 en «Muda de pelo»: casi no suelta. En esa escala, 1 es «casi no suelta» y 5 es «pelo por todos lados».
¿El Lhasa Apso puede vivir en departamento?
El Lhasa Apso tiene 5 de 5 en «Adaptabilidad»: se acomoda donde sea. En esa escala, 1 es «necesita su espacio y rutina» y 5 es «se acomoda donde sea». Departamento sí, encierro no: cualquier perro necesita salir todos los días.
Salud
Salud del Lhasa Apso: qué vigilar
En general es un perro robusto y sano, pero hay cosas que conviene conocer. El problema más serio de la raza es una disfunción renal hereditaria, que puede ir de leve a grave; no existe una prueba confiable para detectar portadores, así que busca criadores con experiencia que la conozcan y que retiren de la cría a los perros afectados. Pregunta también por ojo seco, atrofia progresiva de retina, luxación de rótula, displasia de cadera y ojo de cereza. Al bañarlo, enjuágale muy bien el champú, porque los restos le irritan la piel. Nada de esto es un pronóstico: es la lista de lo que conviene vigilar. Ante cualquier cambio, coméntalo con tu veterinario.
Qué vigilar: disfunción renal hereditaria, ojo seco, atrofia progresiva de retina, luxación de rótula, displasia de cadera, ojo de cereza (prolapso de la glándula del tercer párpado).
Revisado por Lord Chucho, cotejado palabra por palabra con su fuente el 20 de octubre de 2026. Te orientamos, pero no somos tu veterinario: la cita con el vet no se sustituye con internet.
Datos de esta ficha: 3 fuentes de referencia, entre ellas el AKC. Ver fuentes
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